Encontrar un regalo para un melómano es más difícil de lo que parece: ya tiene su suscripción, ya no compra discos, y una camiseta de grupo se pone dos veces. Una lámina de álbum enmarcada resuelve el problema porque es a la vez personal y duradera. Así se acierta.
Qué es exactamente
Una impresión de la portada del álbum, con su lista de temas debajo, montada en un marco de madera negro o blanco, impresa y enmarcada en Francia. Dentro, un chip NFC: acerca el teléfono al marco y el álbum se abre en su app de música habitual, Spotify, Deezer o Apple Music según lo que use. Ninguna app que instalar, ninguna cuenta que crear con nosotros. Ese detalle es lo que la separa de una lámina corriente: el regalo no solo se mira, se escucha.
Elige el álbum, no el artista
Regalar «algo de PNL» no existe: se regala un disco concreto, con su portada y su lista de temas. Busca el que más ha escuchado, no el más reciente ni el que mejor funcionó en listas. Un álbum ligado a una época de su vida gana a un álbum objetivamente mejor.
El primer álbum marca más que el último
Para un artista que sigue desde hace años, el disco con el que lo descubrió gana casi siempre al último lanzamiento. Es el que asocia a un lugar, a una edad, a una persona.
Las pistas que hay que escuchar antes de comprar
Un concierto del que todavía habla. Un tema que siempre vuelve a poner en el coche. Un artista cuyas letras cita. Son mejores indicios que una playlist, que lo mezcla todo y no dice nada del apego.
Qué tamaño regalar
El 30×40 es el formato regalo por excelencia: lo bastante grande para contar, lo bastante contenido para encajar en cualquier interior, incluso en uno que nunca has visto. Guarda el 50×70 para quienes conoces la pared. El detalle completo de los formatos está en nuestra guía de tamaños.
Para qué ocasión
Un cumpleaños: el álbum de su año de nacimiento, o de cuando cumplió veinte, convierte un regalo en un guiño.
Navidad: es cuando una lámina enmarcada cae mejor que un objeto más, porque ocupa una pared y no un cajón.
San Valentín: el álbum que escuchasteis los dos. Es el único caso en que tu propio gusto cuenta tanto como el suyo.
Una mudanza: una pared vacía en una casa nueva es una ocasión evidente, y una lámina de álbum evita el cuadro de reproducción que regalan todos los demás.
Día del padre o de la madre: el disco de su juventud, el que te contaron, funciona mejor que cualquier objeto útil.
El envoltorio
Un regalo musical se abre delante de alguien. Ofrecemos el envoltorio de regalo para añadir a la cesta: el paquete sale listo para regalar, sin factura visible dentro.
Las tres trampas clásicas
La primera: regalar tu gusto en lugar del suyo. La segunda: elegir un recopilatorio o un grandes éxitos, cuya portada es un montaje hecho por el sello y no una dirección artística de autor. La tercera: apuntar a un álbum que apenas conoce porque está bien valorado.
Y si no estás seguro de nada
Nuestros imprescindibles reúnen los discos en los que todo el mundo está de acuerdo, género por género. Es la elección cuando sabes que le gusta el rock o el rap sin poder ir más lejos. Y si quieres salir del catálogo, la lámina personalizada permite partir de cualquier portada.